Una vida sentimental narrada por su protagonista

Silvio Soldán convirtió durante décadas su vida privada en un capítulo paralelo de su trayectoria televisiva. El conductor habló en entrevistas sobre relaciones intensas, errores propios y una búsqueda persistente de compañía. En 2025 dijo haber tenido alrededor de catorce convivencias. Esa cifra debe entenderse como un recuerdo personal y aproximado: no existe una nómina pública completa y comprobable, y convertir rumores o identidades privadas en una lista sería atribuir hechos que las fuentes no permiten sostener.

Los vínculos documentados con mayor claridad son los que tuvieron exposición pública: su relación con Silvia Süller, la posterior convivencia con Giselle Rímolo y su noviazgo de bajo perfil con Susana. También hay antecedentes sentimentales mencionados por el propio Soldán en entrevistas, pero no todos cuentan con datos suficientes para reconstruirlos responsablemente.

Silvia Süller: del estudio de televisión a una separación pública

Soldán y Silvia Süller se conocieron en Canal 9, mientras él conducía Grandes valores del tango. Según recordó el presentador en una entrevista con LA NACION, el programa buscaba una secretaria para un juego telefónico y Süller quedó seleccionada. El vínculo laboral se transformó en pareja y tuvieron un hijo, Christian Silvio.

La relación terminó a comienzos de los años noventa y la ruptura pasó a ocupar programas y revistas. Con el tiempo, ambos ofrecieron versiones distintas sobre los conflictos. En abril de 2026, Soldán volvió a decir que la mala relación entre Süller y su madre fue determinante para separarse, de acuerdo con TN. Esa explicación pertenece a su testimonio; no convierte todas las acusaciones cruzadas que circularon durante años en hechos probados.

La historia común no quedó reducida al enfrentamiento mediático. Soldán ha destacado su relación con Christian, mientras Süller definió públicamente al conductor como un amor central de su vida. En 2025 él dijo que no mantenía diálogo con ella, aunque aseguró no sentir odio. La distancia entre ambos y el vínculo con su hijo son hechos diferentes y conviene no mezclarlos.

Giselle Rímolo y una relación atravesada por una causa penal

Después de Süller, la pareja más conocida de Soldán fue Giselle Rímolo. El vínculo quedó asociado a la actividad que ella presentaba como médica y al proceso judicial posterior. Rímolo fue condenada por delitos vinculados con el ejercicio ilegal de la medicina y por un homicidio culposo. Soldán también fue investigado y estuvo detenido durante 61 días, pero luego fue sobreseído.

En una entrevista publicada por LA NACION en 2024, el conductor recordó la prisión y sostuvo que desconocía la conducta delictiva atribuida a su entonces pareja. En conversaciones posteriores dijo que no volvió a hablar con Rímolo. El sobreseimiento de Soldán y la condena de ella deben presentarse por separado: la notoriedad de la pareja no permite trasladar responsabilidad penal de una persona a otra.

Ese episodio tuvo consecuencias profesionales y económicas para el presentador. Él mismo afirmó que perdió trabajo y dinero, y que la confianza del público fue decisiva para retomar su carrera. Su relato suele reunir a Süller y Rímolo bajo la idea de “amores explosivos”, una fórmula autobiográfica que resume experiencias muy distintas.

Susana y una convivencia elegida de otra manera

La relación posterior que Soldán hizo pública es con Susana, una mujer ajena al espectáculo. En 2022 contó a Crónica que ella prefería el bajo perfil. Dos años después explicó que cada uno vivía en su casa y que esa autonomía formaba parte del acuerdo de pareja.

En 2025 volvió a describir el vínculo como estable y armonioso. Contó que Susana lo había seguido durante años como admiradora y que la relación surgió fuera de los estudios de televisión. La decisión de no convivir contrasta con las numerosas convivencias que el conductor dice haber tenido y aparece, en su propio balance, como una forma más serena de compartir la vida.

Los otros amores y el límite de lo verificable

Soldán reconoció que tuvo muchas parejas, que fue infiel y que le costó terminar relaciones. En una entrevista de 2023 con Infobae habló de esos comportamientos en primera persona. También mencionó una primera familia y a su hijo mayor, y distintas notas aluden a romances previos o intermedios.

Sin embargo, la afirmación de unas catorce convivencias no habilita a completar una nómina con versiones de programas de archivo, nombres sin confirmación o personas que nunca eligieron la exposición. Lo comprobable es el número aproximado declarado por él y las relaciones que ambos protagonistas hicieron públicas. El resto pertenece a una esfera privada o permanece insuficientemente documentado.

La historia sentimental de Soldán permite observar una transformación: de romances nacidos bajo las cámaras y separaciones convertidas en espectáculo a una pareja que sostiene la distancia doméstica como parte de su equilibrio. Contarla con precisión exige conservar esa evolución sin convertir cada recuerdo, reproche o rumor televisivo en una verdad establecida.