Luis Bermejo construyó su trayectoria alrededor de una tarea que combina números y vínculos: acompañar a quienes intentan convertir una idea tecnológica en una empresa. Cofundador y socio director de Alaya Capital, participa también en organizaciones que forman inversores y conectan emprendedores. Su recorrido permite mirar una parte del desarrollo del capital emprendedor desde Córdoba, con una proyección que se extendió hacia otros mercados latinoamericanos.
La formación de Luis Bermejo
Se graduó como contador público en la Universidad Nacional de Córdoba y realizó un MBA de doble titulación entre el ICDA de la Universidad Católica de Córdoba y Montpellier Business School, en Francia. La reseña académica de la Universidad Blas Pascal documenta esa combinación de formación contable y dirección de empresas, dos campos que luego aparecen de manera recurrente en sus responsabilidades profesionales.
Antes de consolidar su actividad inversora, trabajó como gerente de Proyectos y Negocios en EDS Argentina. Allí tuvo a su cargo la implementación de servicios de tecnología para Estados Unidos y Europa. También fue director ejecutivo de la Fundación Córdoba TIC y managing director de JG Ventures Argentina. Son antecedentes que sitúan su experiencia en la operación de negocios tecnológicos, además de su evaluación financiera.
Tres ámbitos de trabajo
- Inversión: cofundación y gestión de Alaya Capital.
- Formación: docencia y mentoría para el ecosistema emprendedor.
- Articulación: participación en ARCAP, Endeavor Córdoba y Addventure.
Alaya y una apuesta regional
Alaya inició su actividad en 2011. El directorio de ARCAP de 2019 identifica a Bermejo entre sus cofundadores, junto con Carlos Baradello, Mario Barra, Oscar Guardianelli y Omar Vega. La firma se orientó a empresas tecnológicas jóvenes y combinó el aporte de capital con acompañamiento para su desarrollo. Su cartera incluía soluciones financieras, hoteleras, de comunicación y de otros sectores.
La expansión tuvo una etapa importante en Chile. En un balance personal sobre Chattigo, Bermejo ubicó en 2017 el desembarco de Alaya en ese país y recordó a la compañía entre las primeras apuestas del segundo fondo. Describió un acompañamiento prolongado, con reuniones, diferencias de criterio y decisiones compartidas. Su relato muestra la dimensión cotidiana de una inversión: años de trabajo que rara vez quedan resumidos en el anuncio inicial.
Momentos clave
- Inicio de actividad de Alaya Capital, de la que es cofundador.
- Expansión de Alaya a Chile y acompañamiento a Chattigo.
- Participación en la inversión inicial en Burn to Give, luego Betterfly.
- Impulso de Addventure y de la formación de inversores ángeles.
- Integra el cuerpo docente de la tercera edición de la Escuela de Inversores Ángeles.
La decisión detrás de Betterfly
Una de las experiencias que explicó en primera persona fue la inversión en Burn to Give, el proyecto que después se convirtió en Betterfly. En su relato publicado por Alaya, situó las negociaciones de la ronda semilla en 2018. La propuesta estaba en una fase más temprana de la que el fondo acostumbraba analizar y planteaba dudas sobre su valuación y validación comercial.
Bermejo contó que el equipo fundador, encabezado por Eduardo Della Maggiora, y la coincidencia en el propósito llevaron a profundizar el análisis. Alaya decidió avanzar como primer inversor institucional. El episodio permite entender una tensión de su oficio: evaluar evidencias disponibles y, al mismo tiempo, reconocer capacidades que todavía deben traducirse en resultados. Es la explicación de una decisión particular, sin convertirla en una fórmula aplicable a cualquier emprendimiento.
Enseñar a acompañar proyectos
La formación de inversores ocupa otro lugar en su trayectoria. Bermejo fue fundador y presidente de Addventure, organización que impulsó el vínculo entre capital privado y emprendimientos incipientes. En 2020, CorLab difundió la Escuela de Inversores Ángeles diseñada por el ICDA y Alaya: un programa que proponía aprender de casos exitosos, fracasos y experiencias concretas de la industria.
La iniciativa amplió sus alianzas. En noviembre de 2022, el IAE Business School informó sobre su tercera edición, con Bermejo entre los docentes y participación de Addventure, ICDA, Alaya y la Municipalidad de Córdoba. La propuesta sumaba encuentros presenciales y virtuales, además de una visita al campus del IAE. Enseñar a evaluar y acompañar proyectos se volvía así una actividad organizada, compartida con universidades y otros actores.
“Tenemos emprendedores cada vez más experimentados”.
Luis Bermejo, en una entrevista de Endeavor publicada en enero de 2023.
Crecer con fundamentos
Su mirada también quedó registrada durante un cambio de ciclo. En una entrevista de Endeavor publicada en enero de 2023, analizó la corrección de valuaciones posterior a la abundancia de capital de 2021. Recomendó prestar atención a la validación del producto, al funcionamiento del negocio y a una monetización sostenible, sin depender exclusivamente de nuevas rondas de inversión.
En esa conversación mantuvo una expectativa positiva sobre la experiencia acumulada por los emprendedores de la región. Leída en su contexto, la entrevista combina confianza y exigencia: el aprendizaje de los equipos debía acompañarse de fundamentos comerciales más claros. Esa posición dialoga con su trabajo docente, porque desplaza la atención desde el dinero conseguido hacia la capacidad de construir una empresa que pueda sostenerse.
Una contribución compartida
Su trayectoria reúne gestión de fondos, formación y participación institucional: distintas maneras de acercar experiencia y capital a los proyectos jóvenes.
El presente, entre gestión y comunidad
El equipo institucional de Alaya lo presenta como managing partner. Por su parte, ARCAP lo identifica como vicepresidente de Capital Emprendedor, miembro del directorio de Endeavor Córdoba y docente y mentor. También registra su cofundación de Planoux, consultora dedicada a estrategia, negocios y finanzas, y su condición de expresidente de Addventure.
En conjunto, esas responsabilidades dibujan una trayectoria que conecta la gestión empresarial con la construcción de una comunidad profesional. Su aporte puede leerse en esa continuidad: trabajar con equipos, compartir criterios y sostener espacios donde quienes emprenden y quienes invierten aprendan a entenderse. El recorrido sigue abierto, con Córdoba como referencia y América Latina como ámbito de actuación.


