Haidé Giri construyó una trayectoria que comenzó en la medicina y llegó al Senado de la Nación. Nacida en General Pico, La Pampa, se trasladó a Córdoba para estudiar y convirtió esa provincia en el centro de su vida profesional y política. Su recorrido permite observar cómo la formación sanitaria, la gestión social y la actividad partidaria se fueron enlazando hasta llevarla a una banca nacional entre 2003 y 2009.
La documentación reunida por CIPPEC sobre integrantes del Congreso la identifica como médica cirujana egresada de la Universidad Nacional de Córdoba y oncóloga formada en el Instituto Nacional del Cáncer de Brasil. También registra la convalidación académica de su título médico en Madrid y su trabajo previo como médica clínica, auditora del Colegio Médico de Córdoba y profesional técnica de la Municipalidad.
De la medicina a la gestión social en Córdoba
El paso hacia la política no significó abandonar de golpe la profesión. En su caso, la puerta de entrada fue la administración de políticas sociales. Entre 1974 y 1976 ocupó una subsecretaría municipal vinculada con Acción Social. Años después regresó a responsabilidades ejecutivas en la provincia, donde trabajó en áreas de asistencia, atención médica y apoyo al PAICor, el programa alimentario cordobés.
Esa secuencia ayuda a explicar su perfil público. La consulta, la auditoría médica y la gestión sanitaria exigen leer necesidades concretas, administrar recursos y fijar prioridades. En el Estado, esas capacidades se trasladan a decisiones colectivas: cobertura, prevención, alimentación, controles y organización de servicios. Giri desarrolló su carrera en ese cruce, sin que medicina y política funcionaran como etapas completamente separadas.
La primera experiencia legislativa
En 1993 fue elegida senadora provincial por el departamento Capital y ejerció hasta 1997. El cargo le permitió trasladar al debate legislativo la experiencia acumulada en salud y acción social. También amplió su campo: una banca obliga a intervenir sobre presupuestos, administración y problemas institucionales que exceden la especialidad profesional de quien la ocupa.
Después del mandato provincial volvió al Poder Ejecutivo cordobés. Pasó por la Dirección de Acción Social, una unidad de apoyo del PAICor y la Dirección General de Atención Médica. En 2001 asumió responsabilidades como secretaria de Salud provincial y municipal, y en 2002 fue designada secretaria general del gobierno de Córdoba. En julio de 2003 presidió la agencia provincial DACYT, dedicada a ciencia y tecnología.
Cómo llegó Haidé Giri al Senado de la Nación
La candidatura nacional reunió los dos componentes de su recorrido: experiencia electoral y gestión ejecutiva. El relevamiento de CIPPEC consigna que integró la lista de Unión por Córdoba, ubicada en el segundo lugar, y que esa alianza obtuvo el 29,4% de los votos. Giri asumió en diciembre de 2003 como senadora nacional por Córdoba y completó un mandato de seis años, hasta diciembre de 2009.
La banca fue el punto más alto de su carrera electoral. El Senado es una de las dos cámaras del Congreso y representa a las provincias en la elaboración de leyes nacionales, el control político y los acuerdos que la Constitución pone bajo su competencia. Hablar de “cúspide” en su trayectoria se refiere a esa dimensión institucional; no implica que haya ocupado la conducción del Senado ni un cargo del Poder Ejecutivo nacional.
La salud como hilo conductor de su actividad parlamentaria
Los expedientes oficiales muestran que su formación continuó presente en la agenda legislativa. En 2005 impulsó el retiro de residuos tóxicos almacenados en una dependencia del SENASA en Córdoba. El proyecto sobre el depósito de agroquímicos advertía sobre once toneladas de DDT y vinculaba la obligación estatal con la protección de la salud y el ambiente.
En 2006 presentó una declaración de interés sobre una actividad del Consejo Provincial de la Mujer por el Día Mundial Sin Tabaco. El registro del Senado indica que la iniciativa fue aprobada el 7 de junio de ese año. Sus fundamentos relacionaban prevención, regulación de productos y comunicación pública, una combinación coherente con su experiencia médica.
Su actividad no quedó limitada a cuestiones clínicas. En 2008 el Senado aprobó una declaración suya por los cincuenta años del CONICET. El expediente dedicado al sistema científico destacaba la investigación como parte del desarrollo y de la autonomía nacional. Otro proyecto celebró la elección de Carolina Scotto como primera rectora de la Universidad Nacional de Córdoba, conectando universidad, ciencia y participación de las mujeres.
Un ascenso construido por acumulación
La historia de Haidé Giri no responde al esquema de una médica que dejó el consultorio y apareció súbitamente en la política nacional. Su ascenso fue gradual: ejercicio profesional, administración social, legislatura provincial, conducción sanitaria, coordinación gubernamental y, finalmente, Senado. Cada etapa añadió una escala distinta de decisión y una red institucional más amplia.
Los documentos también permiten poner límites a la reconstrucción. Un proyecto firmado por una senadora prueba su autoría o adhesión y permite seguir su agenda, pero no convierte toda propuesta en ley. Del mismo modo, integrar una comisión o un bloque no equivale a dirigir por sí sola la política sanitaria nacional. La trayectoria se valora mejor cuando se distingue entre cargos ocupados, iniciativas presentadas y resultados legislativos verificables.
El legado de una médica en la política
Al terminar su mandato en 2009, Giri dejó una carrera pública marcada por la continuidad entre profesión y política. Sus intervenciones sobre tabaco, riesgos ambientales, atención médica, ciencia y derechos de las mujeres muestran que el conocimiento sanitario siguió funcionando como una lente para abordar asuntos públicos más amplios.
Su llegada al Senado nacional fue la culminación de casi tres décadas de experiencia en Córdoba. Esa perspectiva evita reducirla a una fecha o a un cargo: la historia central es la de una profesional que convirtió problemas observados en la medicina y la gestión social en temas de administración, representación y legislación. Allí reside la singularidad de Haidé Giri dentro de la política cordobesa y argentina.


