Puesta en marcha en la Puna catamarqueña y salteña

La minería de litio dio este martes 6 de octubre de 2026 un paso significativo en el norte argentino con la inauguración oficial de la Planta II del proyecto Sal de Oro. Localizada a más de cuatro mil metros de altura en el Salar del Hombre Muerto, en una zona estratégica compartida por las provincias de Catamarca y Salta, la nueva infraestructura industrial fue habilitada por la firma POSCO Argentina. El complejo representa un hito dentro del cronograma inversor de la corporación surcoreana y consolida la posición del país como uno de los polos de mayor dinamismo en la extracción sustentable del mineral.

El acto formal contó con la presencia de directivos globales de POSCO Holdings, diplomáticos asiáticos y funcionarios del Gobierno nacional y de las administraciones provinciales. Según destacaron los comunicados oficiales del Ministerio de Economía, la planta introduce tecnologías de refinación química diseñadas para operar en condiciones climáticas extremas y procesar salmuera de alta concentración con estándares ambientales de vanguardia.

Capacidad técnica y destino exportador de la producción

La nueva unidad productiva cuenta con una capacidad de diseño proyectada de 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio para baterías. Este volumen se suma a la fase previa del proyecto, especializada en hidróxido de litio, elevando la escala operativa conjunta a niveles competitivos internacionalmente. La totalidad de la producción obtenida en Sal de Oro está destinada a los mercados de exportación de Asia, Europa y América del Norte, donde abastecerá las cadenas de montaje de celdas electroquímicas para electromovilidad.

En términos químicos, el complejo emplea un método de evaporación y extracción que optimiza el rendimiento del recurso hídrico recirculando más del ochenta por ciento de los insumos líquidos en circuito cerrado. Esta técnica permite reducir los tiempos tradicionales de maduración en piletones y garantiza un producto con pureza superior al 99,5%, requerimiento indispensable para cumplir con las especificaciones técnicas exigidas por los fabricantes de acumuladores para vehículos eléctricos.

La articulación con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones

Uno de los elementos sobresalientes de esta inauguración es su encuadre dentro de los primeros proyectos que ingresaron operativamente al marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Esta herramienta jurídica y tributaria, sancionada por el Congreso para movilizar proyectos de capital intensivo, ofreció a la compañía garantías de estabilidad fiscal por tres décadas, flexibilización en el acceso a divisas comerciales y exenciones arancelarias para bienes de capital específicos.

La puesta en marcha de la Planta II sirve a las autoridades nacionales como un caso testigo para validar la efectividad del régimen. Desde la Secretaría de Minería señalan que la certeza regulatoria otorgada por la normativa nacional permitió acelerar los plazos de montaje electromecánico y la contratación de servicios locales. Para el país, la concreción de estas obras asegura un flujo genuino de exportaciones netas que contribuirá a engrosar la cuenta corriente en los próximos ejercicios.

La escala acumulada y el memorándum para nuevas etapas

Durante la jornada inaugural, las autoridades firmaron además un Memorándum de Entendimiento para delinear los estudios de prefactibilidad de las fases III y IV del emprendimiento. La visión de largo plazo contempla una inversión incremental acumulada para alcanzar una capacidad total de hasta 100.000 toneladas anuales de derivados de litio hacia finales de la década. Esta meta posicionaría a Sal de Oro entre los tres complejos salinos más productivos del planeta.

El avance hacia escalas mayores dependerá de la evolución de la infraestructura compartida en la región de la Puna. Ambas provincias, nucleadas en la Mesa del Litio, acordaron planes de trabajo conjuntos para optimizar la red vial que une Antofagasta de la Sierra con San Antonio de los Cobres y expandir las líneas de transporte eléctrico de alta tensión, indispensables para alimentar plantas de bombeo y refinamiento continuo.

Desafíos logísticos, infraestructura y encadenamientos locales

El desarrollo de un polo industrial en la alta montaña plantea exigencias severas en materia de logística y empleo. La construcción y montaje de la Planta II requirió el movimiento de más de cuatro mil trabajadores directos e indirectos durante los picos de obra. A partir de ahora, la fase de operación demandará mano de obra altamente calificada en química industrial, automatización, seguridad ambiental y mantenimiento electromecánico.

Tanto Salta como Catamarca establecieron pautas contractuales para priorizar la contratación de proveedores y mano de obra de las comunidades cercanas. Este compromiso incluye programas de capacitación técnica y desarrollo de proveedores locales de transporte, alimentación e insumos generales. La sustentabilidad socioambiental del enclave minero continuará bajo la fiscalización de las autoridades provinciales para asegurar el cumplimiento de las declaraciones de impacto ambiental vigentes.

El horizonte operativo y la evolución del mercado global

La inauguración marca el inicio formal de las pruebas en caliente y la calibración de reactores químicos. La compañía anticipó que el ingreso en régimen comercial pleno se completará de manera paulatina a lo largo del año 2027, ajustando los volúmenes de salida a la demanda internacional de los fabricantes de automóviles. Aunque las cotizaciones del mineral experimentaron oscilaciones en los mercados de futuros, la competitividad por costos en salares otorga a la Argentina una ventaja estructural frente a yacimientos de roca dura.

Con la puesta en marcha de la Planta II de Sal de Oro, la economía nacional suma una fuente concreta de generación de divisas y empleo calificado en el interior del país. El desafío consistirá en sostener la seguridad jurídica y consolidar la infraestructura logística para que la riqueza mineral se transforme en desarrollo territorial sostenible y duradero.