Peter Lamelas volvió a cuestionar la participación de Huawei en redes vinculadas con Vaca Muerta. Según la cobertura de Canal 26 del 13 de agosto, el embajador estadounidense sostuvo en un encuentro energético de AmCham que esa presencia podría desalentar inversiones extranjeras. Vinculó su objeción con la protección de datos y con las obligaciones que, según Washington, tienen las empresas chinas ante su gobierno.
Se trata de una advertencia del diplomático. Las fuentes consultadas para esta nota no presentan una auditoría técnica que demuestre espionaje en la red argentina ni una pérdida de inversiones causada por esos equipos.
El antecedente: las compras de CALF
La controversia había comenzado antes del encuentro. EFE informó el 8 de agosto que Lamelas pidió a CALF una reunión para conocer las compras tecnológicas previstas a Huawei. La cooperativa neuquina proyectaba ampliar servicios de fibra óptica en zonas que incluyen Vaca Muerta. El embajador ofreció alternativas de proveedores y argumentó razones de seguridad.
En declaraciones recogidas por EFE el 7 de agosto, Carlos Quintriqueo, vicepresidente segundo de CALF, defendió la elección por costo y calidad. Explicó que la cooperativa compraba equipamiento a empresas de distintos países. La agencia también consultó a la representación estadounidense, que invocó sus intereses de seguridad nacional sin detallar lo que calificó como una gestión diplomática privada.
La respuesta china
En una respuesta oficial posterior al encuentro de AmCham, la Embajada de China rechazó las acusaciones contra Huawei y objetó que se utilizara la seguridad nacional para excluir compañías. Esa réplica expresa la posición de Pekín: tampoco sustituye una evaluación independiente sobre el funcionamiento de los equipos.
Qué se corrigió sobre AMBA I
La versión anterior vinculaba estas declaraciones con financiación estadounidense y una exclusión de empresas estatales en AMBA I. Esas afirmaciones no quedaron respaldadas por la documentación revisada. La Resolución 202/2026, que autorizó la licitación, menciona una potencial garantía del Banco Interamericano de Desarrollo sujeta a sus aprobaciones internas. Ese instrumento no equivale a financiación del Gobierno estadounidense.
Se incorporaron fuentes y la respuesta china posterior a la publicación original, se atribuyeron las acusaciones a sus emisores y se retiraron afirmaciones sobre AMBA I que no pudieron acreditarse. La fecha original se conserva.
Una disputa tecnológica dentro de un proyecto energético
La discusión no gira sobre equipos de perforación sino sobre la infraestructura digital que conecta operaciones, empresas y usuarios en Neuquén. CALF proyectaba ampliar servicios de fibra óptica y había considerado equipamiento de Huawei por costo y prestaciones. La intervención de Peter Lamelas trasladó a ese proyecto una disputa internacional más amplia: Estados Unidos cuestiona la presencia de proveedores chinos en redes que considera sensibles y China denuncia una exclusión comercial presentada como asunto de seguridad.
Vaca Muerta eleva la relevancia del debate porque concentra inversiones, logística e información operativa. Sin embargo, esa importancia estratégica no demuestra que un equipo específico haya comprometido datos. Una evaluación técnica necesitaría identificar arquitectura de red, funciones de cada componente, protocolos de acceso, almacenamiento, actualizaciones y controles aplicados por el operador. Las declaraciones diplomáticas describen riesgos y prioridades de los gobiernos; no sustituyen ese examen.
El margen de decisión de CALF
Como cooperativa prestadora, CALF debe ponderar precio, calidad, mantenimiento, compatibilidad y continuidad del servicio. La alternativa no se reduce a elegir entre dos países: también cuenta la capacidad de integrar proveedores, exigir estándares, auditar software y establecer responsabilidades contractuales. Cambiar de fabricante puede reducir una dependencia y crear otra si la red queda atada a tecnología propietaria sin soporte local.
El episodio muestra cómo la competencia geopolítica llega a una compra regional. Washington ofreció conversar sobre proveedores alternativos; la representación china defendió a Huawei; y la cooperativa sostuvo que su elección respondía a criterios económicos y técnicos. La decisión final debería poder explicarse con requisitos públicos y comparables, especialmente si alcanza infraestructura utilizada en una zona productiva de alcance nacional.
AMBA I es un expediente separado
La licitación AMBA I pertenece a otro proceso y la Resolución 202/2026 solo menciona una posible garantía del Banco Interamericano de Desarrollo sujeta a aprobación. No existe base en ese texto para describirla como financiación directa de Estados Unidos ni para trasladar sus condiciones a la compra neuquina. Separar ambos expedientes evita convertir una controversia real sobre Huawei en una trama única que la documentación disponible no sostiene.


